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Lunares y manchas: ¿cuándo debes preocuparte de verdad?

La presencia de lunares y manchas en la piel es común, pero ¿cuándo deberías prestarles verdadera atención? Aunque la mayoría son inofensivos, ciertos cambios pueden indicar problemas más serios como el melanoma u otras afecciones cutáneas. En este artículo, descubrirás cómo identificar señales de alarma, cuándo consultar a un dermatólogo y qué tratamientos existen para cuidar tu piel.


Manchas en la piel: ¿todas son benignas?

Las manchas en la piel pueden aparecer por múltiples causas: exposición al sol, cambios hormonales, envejecimiento o inflamaciones anteriores. Si bien muchas son estéticas, es importante vigilar su evolución para descartar patologías.

Tipos comunes de manchas:

  • Léntigos solares: Asociados a la exposición prolongada al sol.

  • Melasma: Más frecuente en mujeres, aparece por cambios hormonales.

  • Hiperpigmentación postinflamatoria: Tras heridas o tratamientos agresivos.

¿Cuándo preocuparse? Cuando una mancha:

  • Cambia de forma o color.

  • Aumenta rápidamente de tamaño.

  • Pica, sangra o duele.


Lunares y manchas: ¿cuándo debes preocuparte de verdad?

La aparición de lunares y manchas no siempre es motivo de alarma, pero es fundamental observarlos con regularidad. Los dermatólogos recomiendan aplicar la regla del ABCDE para identificar lunares sospechosos:

  • A – Asimetría: la mitad del lunar no se parece a la otra.

  • B – Bordes: irregulares, borrosos o poco definidos.

  • C – Color: variaciones de color dentro del mismo lunar.

  • D – Diámetro: mayor a 6 mm.

  • E – Evolución: cambios en forma, tamaño o síntomas.

Si notas alguno de estos signos en tus lunares y manchas, acude a un especialista

.


Lesiones pigmentadas: cómo diferenciarlas

No todas las lesiones oscuras de la piel son lunares y manchas. Algunas pueden ser queratosis seborreica, angiomas o incluso verrugas. Una evaluación profesional es esencial para diferenciar entre una lesión benigna y una de riesgo.

Ejemplos de lesiones pigmentadas comunes:

  • Nevus (lunares congénitos o adquiridos).

  • Queratosis actínica (precancerosa).

  • Carcinoma basocelular (cáncer de piel no melanoma).


Lunares y manchas con cambios repentinos

Aparecen de forma repentina o que cambian su apariencia sin motivo aparente requieren una revisión médica inmediata. No todos los cambios son sinónimo de malignidad, pero detectar a tiempo puede salvar vidas.

Ejemplo: Si un lunar que llevas años viendo comienza a picar, sangrar o inflarse, es momento de pedir una cita con un dermatólogo.


Lunares y manchas: diagnóstico profesional

Un examen clínico y dermatoscópico realizado por un especialista es clave para valorar los lunares y manchas. En algunos casos, se realiza una biopsia para descartar células malignas. No te automediques ni apliques tratamientos caseros sin orientación médica.

Consejo: Programa revisiones dermatológicas anuales, especialmente si tienes antecedentes familiares de cáncer de piel.


Lunares y manchas tratados con tecnología avanzada

Gracias a los avances en medicina estética y dermatología, hoy es posible tratarlas con técnicas seguras y mínimamente invasivas:

  • Láser dermatológico para manchas solares o léntigos.

  • Crioterapia para lesiones benignas.

  • Cirugía menor para extirpar lunares sospechosos.

Importante: Cada tratamiento debe ser personalizado, según el diagnóstico del especialista.


¿Notas cambios en tus lunares y manchas? ¡No esperes más!

En Clínica Roiz, nuestros especialistas en dermatología están preparados para ayudarte a cuidar de tu piel. Contamos con tecnología de vanguardia para evaluar y tratar cualquier tipo de lunares y manchas.

Solicita tu primera consulta y recibe un diagnóstico personalizado. Tu salud y tranquilidad comienzan con una revisión a tiempo.


 

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